El efecto del pensamiento en las circunstancias.

«La mente de un hombre se compara a un jardín, que puede ser inteligentemente cultivado o ser abandonado y llenarse de malas hierbas; pero sea cultivado o descuidado, está destinado a producir algo.»

Debemos prestar gran atención a los pensamientos que estamos dejando entrar en nuestra mente, debemos quitar de raíz los pensamientos dañinos, inútiles e impuros y cultivar aquellos que nos acerquen a nuestros sueños u objetivos.

El pensamiento y el carácter que conseguimos alcanzar podemos verlo manifestado a través de las circunstancias, es decir, las condiciones externas que nos rodean y que siempre estarán en armonía con nuestro estado interior.

Hay un párrafo muy importante que ha influido mucho en mi vida y que te comparto para que reflexiones y le saques el máximo provecho para tu vida. Es el siguiente:

«Cada hombre está donde está por su propia decisión. Los pensamientos que ha construido en su carácter lo han llevado allí, y en la disposición de su vida no hay elementos de azar o por coincidencia, sino el resultado de una ley que no puede fallar. Esto es cierto tanto para aquellos que se sienten infelices con todo lo que les rodea, como para aquellos que están satisfechos con él.»

Debemos estar en constante crecimiento, aprender de cada circunstancia que se nos presente, no somos una persona exclusivamente creada por las circunstancias exteriores, podemos manejar nuestra tierra y sembrar las semillas de la persona que queremos y deseamos ser.

¿Y cómo puedo hacer esto Jesús? Con autocontrol y automatización, sabemos ya que las circunstancias nacen de los pensamientos, si corregimos los defectos de nuestro carácter, progresaremos al tener unos pensamientos dirigidos con unas acciones hacia nuestros objetivos que nos acerquen a estos.

Pero cuidado con los pensamientos en los que trabajamos porque pueden jugar en nuestra contra. James Allen escribe «El alma atrae aquello que secretamente alberga; aquello que ama, y también aquello que teme.» Y nos continua diciendo:

«Buenos pensamientos producen buenos frutos, malos pensamientos producen malos frutos»

Debemos cuidar el entorno en el que nos movemos, así como los hábitos que practicamos a diario. Todas las condiciones externas, buenas o malas, son factores que existen y que nosotros podemos aprender (tanto del sufrimiento como de la felicidad).

«Los hombres no atraen aquello que quieren, sino atraen aquello que son».

El pensamiento lleva a la acción y esta marca nuestro destino, cuando armonizamos nuestros pensamientos y acciones con nuestros deseos podemos alcanzarlos y hacerlos realidad pero si por el contrario permitimos sembrar pensamientos malos en nuestra mente subconsciente, los resultados nos alejarán de estos.

Debemos estar ansiosos de mejorar nuestras circunstancias, pero también estar dispuesto a mejorarnos a nosotros mismos. Si comprendes la necesidad de crecer y mejorar lograras alcanzar el objetivo que deseas fervientemente.

«(…) el hombre es la fuente y la causa -aunque sea inconscientemente-, de sus propias circunstancias, y que al aspirar a obtener un buen objetivo, al mismo tiempo continuamente sabotea su cometido al estimular pensamientos y deseos que van en contra de este mismo fin.»

Si no estás logrando tus objetivos o sueños puedes rastrear o buscar el efecto de tus pensamientos en tu propia mente para saber qué es lo que estás haciendo mal. Si no lo haces, no te quejes de tus circunstancias externas porque no sirven como base de razonamiento o justificación de no haber alcanzado tus metas o sueños.

Si siembras una semilla de maíz saldrá maíz, si siembras una semilla de trigo, saldrá trigo. Lo mismo con nuestros pensamientos. Si te encuentras deprimido, amargado o con algún tipo de sufrimiento es porque tienes pensamientos equivocados en alguna dirección. Esto que sientes te está indicando que no estás en armonía contigo mismo y que debes trabajar en tus pensamientos. Esto en algunos casos no resultará fácil porque puede que tú tengas pensamientos negativos muy arraigados y que necesitarás trabajar para sustituirlos por pensamientos positivos.

Hay que dejar de lamentarse y de maldecir, hay que buscar ser el «director» de tu vida. No acuses a otros como la causa de tu situación. Siembra en tu mente pensamientos positivos y nobles, no pelees contra las circunstancias, aprende la lección que hay en ellas y dirige tu vida hacia la felicidad.

Los pensamientos se convierten en acciones, y estas llegan a convertirse en hábitos que se reflejan en el exterior. Por ejemplo, pensamientos de temor, dudas e indecisión se transforman en hábitos de debilidad, como la falta de decisión que nos lleva al fracaso (e incluso a la pobreza) al no haber sembrando pensamientos firmes de decisión en querer alcanzar el éxito con perseverancia.

«Un hombre no puede escoger directamente sus circunstancias, pero puede escoger sus pensamientos, y de ese modo, indirectamente, pero con certeza, dar forma a sus circunstancias.»

Si tomas hoy la decisión firme de dejar de pensar negativamente, el mundo entonces estará listo para brindarte las oportunidades que necesitas.

No seas impaciente, hay un tiempo para sembrar y otro para cosechar, ten la confianza y entiende que tu espíritu es quien manda y que tú vas a lograr todo lo que desees.

Finalizado el artículo, me gustaría que me dejes un comentario respondiendo:

  • ¿Qué pensamientos buenos provocaron tu mayor logro y felicidad?
  • ¿Qué mal resultado tuviste? ¿Qué pensamiento crees que lo provocó?

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Espero y deseo, como miembro del Club de la Prosperidad que eres, que saques el máximo provecho a estas lecturas y todo el material que está por venir.

Todo lo mejor,

Tu coach y amigo Jesús Lara.

Como un hombre piensa en su corazón, así es él.

El libro más reconocido de James Allen es «Como un hombre piensa, así es su vida».

No es el único a día de hoy que haya leído y estudiado varias veces pero sí fue el primero en llegar a mis manos y el que provocó mi pasión por estudiar a este autor tras los resultados en mi vida que fueron provocando su estudio.

En estos días estaré escribiendo varios artículos sobre uno de los libros pioneros en el movimiento de autoayuda o desarrollo del potencial humano: Como un hombre piensa, así es tu vida.

¡Comencemos! James Allen nos mete dentro de sus enseñanzas en el inicio de este libro con una poderosa frase que me gustaría que analices en silencio, un buen ejercicio es la repetición de ella porque su entendimiento es el inicio de poner el punto de partida a una mejor vida: «Un hombre es literalmente lo que piensa, siendo su carácter la suma completa de todos sus pensamientos».

Si hacemos un ejercicio visual, imagina cómo plantas una semilla y de esta nace una flor, resulta igual en nuestra mente donde nuestras semillas invisibles del pensamiento provocan cada acción que podamos tener.

Estas acciones frutos del pensamiento pueden dar como resultado (por ejemplo) «felicidad» o «sufrimiento», de ahí en la importancia de trabajar en lo que pensamos, en lo que realmente estamos sembrando y que terminará con una cosecha positiva o negativa para nuestras vidas. Ten muy en cuenta que los pensamientos que tengamos pueden traernos cosas positivas (y ser personas felices consigo misma) o cosas negativas (y llenarnos de infelicidad y amargura).

«Los pensamientos en la mente nos hacen lo que somos» Poderosa frase que ilustra este artículo del blog y que me gustaría que grabaras a fuego y la imprimieras para colocarla en algún lugar visible de tu habitación.

Si miramos a nuestro alrededor podemos ver como personas con pensamientos inferiores no obtienen otro resultado que la derrota, provocando esta la frustración y el dolor. ¿Quieres una vida exitosa? No podrás tenerla si no tienes unos pensamientos elevados. Si lo piensas es algo con mucha lógica, si crees que no puedes, ¿cómo vas a lograrlo? Tus pensamientos siempre tienen que ver con la victoria: «Soy una persona exitosa, estoy en el camino hacia mis sueños y estoy seguro que pronto lo veré manifestado de forma física».

James Allen nos mete de lleno en una de las Leyes Universales, la «Ley de Causa y Efecto» donde todo lo que hacemos (acciones a través del pensamiento) pone en movimiento una causa y ésta trae una consecuencia, positiva o negativa, que dependerá de los pensamientos en los que estemos trabajando, de ahí la importancia que esto conlleva.

¿Cuál es tu situación actual? ¿Cuáles están siendo tus resultados? Si no son los deseados, no te preocupes, puedes cambiar tus resultados trabajando en tus pensamientos a partir de hoy. ¡No lo dejes para mañana! Tú puedes y debes desde este momento cambiar tus resultados por los que sueñas.

«El hombre es el amo de sus pensamientos, forjado de su carácter, y así, se convierte en creador y modelador de sus propias condiciones, entorno y destino.»

Aunque a veces puedas no creerlo, poseemos la solución a cada problema o situación que se nos plantee, debemos reflexionar acerca del porqué nos encontramos en esta condición y a raíz de esta respuesta podemos elaborar pensamientos fructíferos que nos lleven a resultados de éxito para nuestras vidas.

El «entendimiento es el resultado de la aplicación, auto-análisis, y experiencia.»

Debemos entender que podemos encontrar cada verdad y acercarnos a nuestros sueños y objetivos si vigilamos, controlamos y alteramos nuestros pensamientos. Debemos tomar notas de los efectos que nuestras acciones causan en otras personas, en nuestra vida y en nuestras circunstancias.

Cuando ponemos en práctica el análisis de nuestras causas y efectos adquirimos mayor experiencia comprobando la ley absoluta de «Aquel que busque encontrará; y aquel que toque la puerta ésta se le abrirá»

Sólo necesitamos paciencia, práctica, y nunca abandonar o matar nuestros sueños o deseos fervientes.

Y ahora que llegamos al final, te invito a que me dejes un comentario contándome cuáles son tus resultados actuales y qué pensamientos crees que lo están causando.

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Todo lo mejor,

Tu coach y amigo Jesús Lara.