Visión e ideales.

«Los soñadores visionarios son los salvadores del mundo».

Todo comienza con una idea, una semilla que contiene un sueño.

Edison soñó con la lámpara incandescente, los hermanos Wright con volar, Graham Bell con poder hablar con personas situadas en el mismo momento en lugares diferentes a través del teléfono, Lincoln soñó con la libertad de todos los esclavos y firmó la Proclamación de Emancipación, y así un largo listado de soñadores que cambiaron el mundo al perseverar en sus sueños y hacerlos realidad.

«Aquel que lleva en el corazón una visión maravillosa, un ideal noble, algún día lo realizará».

En esta sociedad que vivimos, no nos enseñan a valorar nuestras visiones, ni hacernos perseverar en nuestros ideales. Cuando tenemos una visión, un sueño y lo contamos emocionados, nos responden con un «tú estás loco», «eso es imposible», u otra frase similar. Muchas personas se desaniman y asesinan a su sueño cuando escuchan a esas personas que no creen que puedes conseguirlo, mientras otros soñadores que tienen su idea bien arraigada y completos de fe empiezan a trabajar en sus sueños y a no abandonarlos hasta verlos cumplidos en su plano físico.

¿Imaginas las caras de los amigos o familiares de los hermanos Wright cuando estos les hablaban de que podrían volar como pájaros? ¿Imaginas que le dijeron cuando compartieron su idea? Creo que te puedes hacer una idea.

Su sueño hecho realidad cambió el mundo y ahora lo vemos como algo normal, millones de vuelos alrededor del mundo, lo mismo pasa con la lampara incandescente, con el automóvil y otros inventos que a día de hoy existen pero que en un tiempo sólo eran ideas.

James Allen nos dice «¡Querer es poder!; ¡soñar es lograr!» y quiero que esta frase te la grabes a fuego y la escribas en un lugar visible de tu casa. No tengas miedo a soñar, no le tengas miedo a tus visiones, «Pide y recibirás».

En el libro de «Como un hombre piensa, así es su vida» hay un párrafo muy importante que dice:

«Sueña nobles sueños, y te convertirás en el producto de ellos. Tu visión es la promesa de lo que un día serás. Tu ideal es la profecía de lo que un día llegarás a revelar».

¿Qué persona quieres ser? ¿qué deseas lograr? ¿cuál es tu visión? ¿cuales son tus sueños? Escríbelo ahora, ponlo en un lugar visible y no los abandones nunca, estas semillas llegarán a marchitar hasta la fecha de la cosecha para que sean recogidas por ti.

«Los logros más grandes fueron al inicio y por un tiempo solamente un sueño. Todo ser se encuentra en la semilla que lo engendra. El roble duerme en la bellota; el ave espera en el huevo; y en la más elevada visión del alma un ángel de la guarda protege pacientemente la más bella realidad humana. Los sueños son las semillas de la realidad.»

Ahora mismo, tus circunstancias pueden que sean muy negativas, quizás te falte dinero, quizás no estés gozando de la mejor salud, quizás no vivas en un lugar seguro, etc. pero está en tus manos el poder cambiarlas si concibes un gran ideal y luchas por alcanzarlo. 

Recuerda algo importante, toda idea necesita de acción para poder manifestarlo en su forma física, no se trata de pensar «quiero tener un trabajo de… (lo que desees)» y quedarse sentado en casa pensando esto una y otra vez. Se trata, en palabras de James Allen, de lo siguiente:

«Imagina el caso de un joven oprimido por la pobreza y el trabajo; confinado a largas horas en un taller insalubre; sin escuela, y sin poseer ningún talento o habilidad especial. Sin embargo sueña con cosas mejores; se enfoca y piensa en la inteligencia y en el esfuerzo, en gracia y belleza. Concibe, y crea con su mente, una vida ideal; la visión de una libertad más amplia y el logro de una mejor vida. Poco a poco estos pensamiento se van incrustando en lo más profundo de su ser y dichos pensamientos, sueños y anhelos toman posesión de él; eventualmente la ansiedad y premura lo lleva a la acción, y es así como utiliza todo su tiempo libre y sus medios, aunque sean pequeños, al desarrollo de sus poderes y talentos ocultos.

Muy pronto su nueva actitud mental ha sido tan alterada que el taller no puede retenerlo más. Se ha convertido en algo tan fuera de armonía con sus pensamientos que queda fuera de su vida como una ropa vieja que es deshechada, y, al crecer las oportunidades que coinciden con la nueva vision de su creciente poder, sus circunstancias pasadas de pobreza y fracaso desaparecen para siempre de su nueva realidad.

Años más tarde, vemos a este joven convertido ahora en todo un hombre. Lo encontramos dueño y señor de ciertas fuerzas mentales que usa ahora en su favor, utiliza ahora estas habilidades mentales con influencia universal y poder casi invencible. En sus manos toma las riendas de responsabilidades mayores; ahora se desenvuelve profesionalmente, comandando respeto y autoridad, inteligencia y gracia a la vez, cuando él habla, es escuchado con atención y ¡oh sorpresa! mira como influencia y transforma vidas a su alrededor. Hombres y mujeres atienden sus consejos y los ponen en práctica para modificar su propio carácter. Como la luz del sol, este gran hombre ahora se convierte en el centro y eje luminoso alrededor del cual giran  innumerables vidas y destinos.»

Tú también puedes lograr tu visión, si no lo pudieras lograr nunca hubiera pasado esa idea o sueño por tu cabeza, tú puedes lograr la visión que guardas en tu corazón, tu destino siempre te dirige hacia lo que más amas.

Durante todas las épocas, hay descuidados, ignorantes e indolentes que no ven más de aquello que es físico, estos cuando cumplas tus sueños dirán «¡cuánta suerte tienes!» o «¡qué privilegiado eres!». Ninguno de estos habrán visto tus intentos, tus fracasos y tu lucha para ganar experiencia, no conocen el sacrificio que has realizado para alcanzar tu sueño, ni sabrán de los esfuerzos y de la fe que has ejercido para lograr lo que ellos veían como imposible.   

«La visión que glorifiques en tu mente, el ideal que albergues en el fondo del corazón, serán la base con las que construirás tu vida, y en eso precisamente te convertirás.»

Llegados al final, me gustaría que dejaras aquí debajo (en la parte de comentarios) la respuesta a las siguientes preguntas: ¿Qué persona quieres ser? ¿qué deseas lograr? ¿y cuál es tu visión?

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Todo lo mejor,

Tu coach y amigo Jesús Lara.

Pensamiento y propósito

En mi experiencia como COACH, Consultor y Facilitador de la Academia del Pensamiento, me encuentro con personas que no tienen un propósito especifico.

Siempre, una de mis primeras preguntas es: ¿cuál es tu deseo ferviente? ¿cuál es tu gran sueño? Y estas personas se quedan en blanco, quizás alguno responden «ser más felices» o «tener más dinero» o «tener un trabajo» pero nada específico.

Esto es algo en la que toda persona debe de trabajar. Sin tener un propósito específico no obtendremos ningún logro productivo y significante. No hay que saber el camino, ni cómo realizarlo pero sí saber con detalles específicos el lugar al que quieres dirigirte.

Gran parte de las preocupaciones de las personas, de sus miedos y problemas se debe a esto, y es algo lógico, sin tus pensamientos centrados en tu deseo ferviente, lograrás fracaso, y este te llevará a la infelicidad por la derrota que crees que has conseguido.

James Allen nos lo explica de forma magistral:

«El hombre debe concebir un propósito legítimo en su corazón, y luchar por alcanzarlo. Debe hacer de este propósito el centro de sus pensamientos. Puede adoptar la forma de un ideal espiritual, o puede ser un objeto terrenal, de acuerdo a lo que él desee y en el tiempo y lugar en que se desenvuelve; pero cualquiera que éste sea, debe firmemente enfocar la fuerza de sus pensamientos hacia el objetivo que tiene ante él. Debe hacer de este propósito su tarea suprema, y debe dedicarse por completo a conseguirlo, evitando que sus pensamientos divaguen y se desvíen en simples caprichos, antojos y fantasías que solo lo distraen y le hacen perder tiempo. Éste es el único camino seguro hacia el dominio de sí mismo a través de un enfoque definido y una profunda concentración del pensamiento. Aún si fallara una y otra vez en alcanzar su propósito –como tiene que suceder hasta que venza su debilidad–, la experiencia que por consecuencia ayuda a fortalecer y desarrollar su carácter será la verdadera medida de su poder y su conquista, y le servirá como un nuevo punto de partida para la obtención de poder y futuros triunfos.»

Si no estás preparado para fijarte y alcanzar un gran sueño o gran objetivo, deberás concentrar tus pensamientos en mejorar en las cosas que realizas actualmente. Debes fortalecerte mentalmente mediante el cuidado de tus pensamientos siendo siempre positivo para eliminar la falta de propósito.

Una vez lo consigas te darás cuenta que el fracaso sólo es uno de los caminos que te llevan al éxito. Debes hacer que las circunstancias (que veías como negativas) te sirvan como experiencia y te fortalezcan.

Una vez concibas un propósito especifico y te lances con seguridad hacia este, la duda y el miedo casi con total seguridad aparecerán. Tienes que tener claro que los pensamientos de duda y de temor nunca han logrado un gran sueño y nunca podrán lograrlo.

Debes saber que necesitas seguridad para vencer a la duda y al temor, y estos serán vencidos cuando tomes la decisión y el propósito en tu deseo ferviente. Te aseguro que eres capaz de lograr todas tus metas y capaz de poder alcanzar todos tus sueños. Si no fuera posible, no tendrías esos pensamientos de deseo.

El pensamiento arraigado fuertemente a un propósito especifico te convertirá en una fuerza creativa, poderosa y difícil de detener. Si comprendes esto y estás listo para transformarte en una persona optimista, sin dudas constantes ni pensamientos negativos, te hará alcanzar el éxito.

«Quien logre esto se habrá convertido en el amo consciente e inteligente de sus poderes mentales y entonces el éxito le será recompensado en proporción a sus esfuerzos y actitudes.»

Y llegados a este punto, te pido con todo el agradecimiento del mundo que me dejes un comentario con el propósito específico que tengas, estaré encantado de leerlo y acompañarte en el camino para que lo consigas.

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