El factor pensamiento en el éxito.

«Todo lo que el hombre logra y todo en lo que falla es sin duda, el resultado directo de sus pensamientos».

Con esta frase poderosa de James Allen me gustaría iniciar este nuevo artículo donde te voy a contar un poco como el pensamiento es el causante tanto de nuestros éxitos como de nuestros fracasos.

Si miramos a nuestro alrededor podemos ver como vivimos en una sociedad donde aprendemos a echarle la culpa de nuestros fracasos a los demás u otros factores externos. Esto lo vemos ya desde pequeños con frases como «el profesor me tenía manía», o más tarde con la frase «me han echado porque no le caía bien al jefe» o «no consigo vender porque estoy en una zona pobre» y así podríamos seguir durante más de 48 horas escribiendo frases de este tipo que en algún momento he escuchado.

Debemos tomar consciencia que nuestras debilidades y fortalezas son nuestras y de nadie más. Lo positivo es que pueden ser trabajadas por uno mismo y no por otros, podemos alterar nuestros pensamientos y con estos nuestros resultados. Podemos eliminar nuestro sufrimiento y sacar de adentro nuestra felicidad.

«Como él piense, así es él; como siga pensando, así seguirá siendo.»

Si deseas lograr el éxito, como alguien exitoso que conozcas, debes, con tu propio esfuerzo, desarrollar la fortaleza que admiras de esa persona exitosa.

Hay una tendencia que veo y escucho mucho tras la crisis que vivió España hace unos años donde puedo aún oír frases del tipo «Los trabajadores nos hemos convertidos en esclavos, nuestra empresa (o jefe) nos explota (se aprovechan de nosotros)». Sinceramente, empresa y trabajadores cooperan en ignorancia mientras ambos se hacen daño a ellos mismos. Si el trabajador anda en el conocimiento para vencer el carácter débil y alejar el egoísmo no sentirá ser parte oprimida de la sociedad, así como también las empresas (o empresarios), si aplican bien el poder que tienen hacia objetivos de pensamientos de amor, crecimiento y abundancia sin formar parte de ninguna acción opresora. Actuando así, ambas partes serían una comunión perfecta entre ambos. Esto lo podemos ver en el fomento de muchas empresas de tener en puestos de responsabilidad a personas con liderazgo (líderes que avanzan con su grupo o equipo) y no jefes que mantienen una postura de mando seria con ordenes desde un asiento.

«Un hombre sólo puede elevarse, conquistar y alcanzar éxito elevando sus pensamientos.»

Antes de que puedas alcanzar cualquier éxito por pequeño que sea, debes elevar tus pensamientos por encima de tus deseos y caprichos. Evidentemente somos humanos y tendremos vanos deseos y algo de egoísmo pero debemos desechar gran parte de ellos. Si sembramos pensamientos de egoísmo, por ejemplo, no podremos liderar un equipo de trabajo exitoso.

Tienes que concentrarte en tus pensamientos, en desarrollar planes que te acerque a tu sueño, fortalecer las acciones que realizas para alcanzarlo y crecer en autoconfianza. Mientras más eleves tus pensamientos, más te convertirás en una persona más valiosa, grande y virtuosa, y con esto conseguir mayores y más estables logros en el tiempo.

«Todos los grandes Maestros de todas las eras han enseñado y proclamado esto de distintas maneras, y para comprobarlo y entenderlo el hombre no tiene más que persistir en hacerse más y más virtuoso elevando sus pensamientos positivos.»

Para alcanzar el éxito, de cualquier tipo, tendremos que realizar el esfuerzo de mejorar en nuestros pensamientos. ¿Cómo? Con la ayuda del dominio de sí mismo, teniendo mayor resolución en nuestras decisiones, siendo personas más puras, con rectitud y conservando siempre unos pensamientos bien orientados.

Si logras esto, y alcanzas el éxito, no bajes la guardia y permitas entrar pensamientos arrogantes, egoístas y corruptos, pues es muy común ver como personas que se han convertido en exitosas, cuando han creído asegurado su éxito, han caído rápidamente en la derrota.

Y antes de finalizar te pido que escribas el siguiente párrafo que trae una gran lección detrás y que aprendí de James Allen y que dice así:

«Todo logro, sea en los negocios, intelectual, o espiritual, son el resultado directo de pensamientos positivamente orientados con una clara definición y esfuerzo constante, están gobernados por la misma ley y por el mismo método; la única diferencia es el objetivo.

Aquel que quiera lograr poco ha de sacrificar poco; quien quiera lograr mucho ha de sacrificar mucho; quien quiera lograr grandezas debe sacrificar grandemente.»

Y aquí nos habla de algo que en los próximos días te estaré contando: la conquista de un deseo ferviente con la clara convicción de que ya es pues estás trabajando con perseverancia para llevarlo al plano físico.

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Todo lo mejor,

Tu coach y amigo Jesús Lara.

P. D. ¡No te vayas aún! Déjame un comentario contándome que pensamientos te llevaron a conseguir (o no) algo que deseabas con todo el amor de tu corazón.

El efecto del pensamiento en la salud del cuerpo.

En mis charlas y Mastermind desde que me hice «Consultor y Facilitador de La Academia del Pensamiento» enseño lo que yo llamo «El Proceso de la Prosperidad» donde explico qué es la mente, las partes de estas (consciente y subconsciente) y cómo esta influye en el cuerpo.

Lo más importante del «Proceso de la Prosperidad» es que a través de su entendimiento, podemos cambiar nuestros resultados si aplicamos lo aprendido.

James Allen, en el capítulo tres de «Como un hombre piensa, así es su vida» nos dice: «El cuerpo es el siervo de la mente, obedece a las operaciones de la mente, ya sean estas de forma deliberada o automática.»

Piensa un poco en esto, a lo largo de estos años he conocido de cerca a personas que piensan que van a enfermar (estando bien sanas), se han obsesionado tanto y han entrado en un estado tan grande de ansiedad que ha debilitado su cuerpo hasta hundirse en la enfermedad.

También he conocido y he tenido en alguno de mis cursos a personas que le detectaron enfermedades terminales y que milagrosamente, viéndose ellas sanas, contra todo pronostico se curaron y ahora ayudan a personas que están en situaciones parecidas a las que estuvieron y lograron vencer. Siendo sinceros, he sido un afortunado en tener a esas personas entre mis enseñanzas porque son testimonio real y una fuente de energía inmensa para todos. Siento no poder contar con palabras la emoción que siento aún al recordar estos casos.

Quizás conozcas a un amigo o familiar que toma la decisión firme en su mente de cambiar sus hábitos alimentarios, empiezan a hacer deporte y cambian radicalmente su aspecto y salud. James Allen, sobre esto decía:

«El pensamiento es la fuente de toda acción, de la vida y su manifestación».

Contrastando el ejemplo de la persona que cambia su dieta alimenticia, me puedes decir que muchos (incluso a lo mejor tú) lo ha intentado mil veces y no lo ha conseguido. Esto ocurre porque no se trata sólo de un cambio de dieta, sino de un cambio también de pensamientos. Cuando realmente la información que le estás dando a tu mente es la de estar sano, no desearás más comida que no sea sana.

«Si deseas perfeccionar tu cuerpo, sé celoso con tu mente. Si quieres renovar tu cuerpo, embellece tu mente.»

Es el cuerpo un reflejo de tus pensamientos, si estos son de amargura, tu cara será la de una persona amargada pero si tus pensamientos son de felicidad tu cara será el reflejo de esta y te mostrará radiante y feliz ante todas las personas con las que te cruces.

«Conozco una mujer de noventa y seis años que posee la inocente y luminosa cara de una niña. Conozco un hombre que no alcanza la mediana edad cuya cara está desfigurada por líneas sin armonía. Una es el resultado de una disposición dulce y vívida, el otro el resultado de la amargura y el descontento.»

Imagínate ahora que te compras una casa, cierras todas las ventanas y persianas, no dejas que entre el aire y por tiempo lejano no ha entrado la luz. ¿Piensas que esto es un hogar agradable? ¿Te gustaría vivir en esta casa? Ahora imagina el mismo lugar con las ventanas abiertas, con la luz del día entrando en ella, con el frescor de la mañana acariciando tu rostro ¿Se acerca esto al hogar que deseas? Lo mismo ocurre con nosotros, recuerda que puedes tener un resultado positivo en tu cuerpo si entran pensamientos en tu mente de felicidad, buenos deseos y serenidad. Es a estos pensamientos a los que debemos abrir las ventanas y las puertas de nuestra mente.

¿Cómo te encuentras físicamente? ¿Cuál es tu salud? ¿Cuáles son tus pensamientos? Graba a fuego en tu mente lo siguiente:

«No hay mejor medicina que los pensamientos felices para disipar los males del cuerpo; no hay mejor reconfortante que la buena voluntad para disipar las sombras de la pena, la tristeza y la amargura.»

Cuida tus pensamientos, ten una actitud positiva en todo momento, busca siempre el lado bueno de las cosas, también (por difícil que te pueda resultar a veces) busca el lado bueno de las personas, busca pensamientos de paz, atrae a tu vida serenidad y tranquilidad y con ello estoy seguro que lograrás unos hábitos saludables para tu cuerpo.

Llegando al final, me gustaría que me dejaras un comentario sobre cómo te sientes, si cuidas tu cuerpo o si siempre abandonas tu proyectos de dieta. ¡Estaré encantado de leerte!

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Espero que le haya gustado este artículo y que empiece desde ya, a trabajar en su mente para tener un cuerpo más sano y saludable.

Todo lo mejor,

Tu coach y amigo Jesús Lara.